{"id":4391,"date":"2020-12-30T20:37:14","date_gmt":"2020-12-30T20:37:14","guid":{"rendered":"http:\/\/nuevaimagencolombiana.com.co\/?p=4391"},"modified":"2020-12-30T20:37:14","modified_gmt":"2020-12-30T20:37:14","slug":"el-arte-del-rejoneo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuevaimagencolombiana.co\/index.php\/2020\/12\/30\/el-arte-del-rejoneo\/","title":{"rendered":"El arte del rejoneo."},"content":{"rendered":"<p>Historia del Rejoneo o el Arte de Torear a Caballo<br \/>\nPor: Don Luis Guillermo Echeverri V\u00e9lez. (Caballero Rejoneador de Toros. Antig\u00fcedad del 21 de Octubre de 1979 y Presentaci\u00f3n en la Plaza de Toros de las Ventas de Madrid el 12 de Octubre de 1983).<br \/>\nEtimolog\u00eda: Como la palabra Rejoneo solo existe en castellano veamos como define la Real Academia Espa\u00f1ola en su Vig\u00e9sima Segunda Edici\u00f3n del Diccionario de la Lengua Espa\u00f1ola los t\u00e9rminos: Rejoneo, Rejonear y Rej\u00f3n.<\/p>\n<p>rejonear.<br \/>\n1. tr. En el toreo de a caballo, herir con el rej\u00f3n al toro, quebr\u00e1ndolo en \u00e9l por la muesca que tiene cerca de la punta.<br \/>\nrejoneo.<br \/>\n1. m. Acci\u00f3n de rejonear.<br \/>\nrej\u00f3n.<br \/>\n(De reja1).<br \/>\n1. m. Barra de hierro cortante que remata en punta.<br \/>\n2. m. Especie de pu\u00f1al.<br \/>\n3. m. P\u00faa del trompo.<br \/>\n4. m. Taurom. Asta de madera, de metro y medio de largo aproximadamente, con una cuchilla de acero en la punta, que sirve para rejonear.<\/p>\n<blockquote><p>Resumen: La actividad art\u00edstica definida como la acci\u00f3n de Rejonear ganado bravo, proviene y es una transformaci\u00f3n o forma m\u00e1s refinada de lo que fuera la \u201ccaza y manejo de toros y ganados salvajes\u201d a caballo y a campo abierto mediante la utilizaci\u00f3n de lanzas en las Espa\u00f1as: \u201cAlancear toros en el campo\u201d como actividad de caza y como entrenamiento para la guerra.<br \/>\nActividad de la cual encontramos recuentos desde la era anterior a Roma en Iberia y especialmente en Lusitania. Con los a\u00f1os esta costumbre se transforma en un arte que fusiona las destrezas ecuestres de equitaci\u00f3n y guerra, con el conocimiento de la tauromaquia.<br \/>\nEn t\u00e9rminos m\u00e1s simples la costumbre de alancear y juguetear de acaballo con los toros se convierte en el \u201ctoreo de a caballo o a la Jineta\u201d en \u00e9pocas Romanas, Moras y cristianas, que seg\u00fan los recuentos hist\u00f3ricos reales y de la nobleza peninsular, se present\u00f3 en festividades originariamente en las principales plazas p\u00fablicas y luego en circos o plazas de toros de Iberia y todo el Mediterr\u00e1neo, al parecer.<br \/>\nEl Rejoneo es el origen primario de todo lo que hoy se conoce como el arte taurino incluido el toreo de a pie; por ende la tauromaquia proviene de la pr\u00e1ctica antigua del rejoneo a la jineta o de a caballo por parte de los nobles de las Espa\u00f1as, muy especialmente en Lusitania y en el Oeste y el Sur de la pen\u00ednsula, ayudados por cuadrillas de a pie que se val\u00edan de una capa o capote y de muleta (trapo) y espada para dar cuenta de las fieras.<br \/>\nLa historia del Milenario Arte del Rejoneo. &#8211; La palabra Rejoneo viene de \u201cRej\u00f3n\u201d o Rejones, que son como dijimos, las cuchillas o puntas de lanzas (cuchillos de doble filo) que se utilizan desde hace siglos para simular, dentro de una plaza de toros y por lo general durante las ferias de las villas o ciudades: \u201cLa milenaria costumbre ecuestre de alancear toros desde un caballo a campo abierto\u201d.<br \/>\nRejonear en sentido estricto; es el acto que realiza un caballero al clavarle rejones a los toros bravos desde su cabalgadura en una plaza o a campo abierto. Pero su significado actual es el de \u201ctoreo a caballo\u201d; es decir, la lidia completa de un toro bravo protagonizada por un caballero y sus caballos como manifestaci\u00f3n art\u00edstica. Una lucha pl\u00e1stica que conjuga los movimientos del arte del ballet que comprende la doma otrora para la guerra y la caza, de donde luego origin\u00f3 la doma cl\u00e1sica; las disciplinas y gimnasias propias de rutinas similares a las de un arte marcial; y las destrezas del manejo de caballo y ganado que solo se adquieren del trabajo en las faenas del campo.<br \/>\nNo debe confundirse (y suele ocurrir en aquellas naciones que no tienen cultura y tradici\u00f3n taurom\u00e1quica), \u201cel Arte de Rejoneo\u201d, con la suerte de varas o pica de los toros con una garrocha y realizada por un jinete (el picador) desde un caballo pesado o de tipo tiro, el cual va cubierto con un peto acolchado que resiste la embestida del toro al mismo momento que chocan castigan al animal; mucho menos con la pica de los toros como se hacia antiguamente en caballos m\u00e1s livianos y sin protecci\u00f3n alguna aguantando la acometida con la garrocha.<br \/>\nAclaremos que la pica en la lidia de a pie, se realiza con un doble prop\u00f3sito: Primero, que el ganadero y el torero de a pie, observen el comportamiento de la bestia ante el castigo como muestra de sus caracter\u00edsticas de temperamento, (lo que algunos entendidos llaman demostraci\u00f3n de su raza, encaste o nivel de bravura o carencia de las mismas), y segundo, que le quite un poco de fuerza y congesti\u00f3n al toro dej\u00e1ndolo con la fuerza y concentraci\u00f3n justa para poder ejecutarle una faena art\u00edstica con la muleta en la primera parte del tercer tercio, el de muerte.<br \/>\nPodr\u00eda alguien decir que, dada la condici\u00f3n fiera del ganado, el hombre de acaballo da cuenta mucho m\u00e1s f\u00e1cil de un toro como presa de caza en llanuras o campo abierto que yendo de a pie, y que de ah\u00ed sali\u00f3 la costumbre Lusa-Ib\u00e9rica de lancear toros bravos desde la cabalgadura. Actividad reportada en claros recuentos a lo largo de todas las \u00e9pocas hist\u00f3ricas de la pen\u00ednsula. Costumbre que al parecer se convirti\u00f3 en una de las t\u00e9cnicas de entrenamiento b\u00e9lico de los Visigodos durante su ocupaci\u00f3n. (Visigodos que eliminaron los circos romanos en los cuales las luchas y acrobacias de todo tipo fieros toros Ib\u00e9ricos eran una de las principales atracciones). Costumbre de caza y pr\u00e1ctica de guerra con la lanza que mantuvo la nobleza Sarracena en C\u00f3rdoba y la cristiana especialmente en \u00e1rea de Lusitania y en Andaluc\u00eda durante m\u00e1s de 300 a\u00f1os de la ocupaci\u00f3n de los Moros.<br \/>\nEn resumen, los or\u00edgenes del rejoneo como actividad ecuestre que evolucion\u00f3 en todo un precioso arte ecuestre, en parte danza o baile, en parte lucha, en parte destreza y en parte alta escuela, se remonta, seg\u00fan los escritos sobre jinetes lanceaban toros bravos a caballo en la Lusitania Ib\u00e9rica a \u00e9pocas anteriores a la llegada de Julio Cesar, de quien se dijo gustaba enormemente de esta forma de caza.<br \/>\nEst\u00e1 documentado tambi\u00e9n que en el manejo diario de aquellas dehesas brav\u00edas gustaron de siempre aquellas gentes de acaballo de jugar a campo abierto con sus habilidosos equinos esquivando las acometidas de los fieros vacunos (el Bos-Taurus Ib\u00e9rico).<br \/>\nHay amplios testimonios gr\u00e1ficos y escritos que dejan ver que los or\u00edgenes del toreo actual en \u00e9pocas de los caballeros del siglo XIII y luego en los siglos XV a XVIII evolucionaron a partir del toreo a caballo, siendo esta actividad reservada a los nobles de las cortes, que en Iberia m\u00e1s que torneos de caballeros medievales en destrezas, luchas o combates entre ellos mismos, se daban cita en los campos y luego en las plazas de armas de las villas a lancear (rejonear) toros bravos.<br \/>\nDurante el desarrollo de este arte de alancear los toros en plazas cuadradas, tradici\u00f3n que data de las \u00e9pocas romanas y moras en esta parte del mediterr\u00e1neo y Lusitania, resultaron los caballeros confinados en los espacios reducidos teniendo que ser acudidos por peones de brega que a cuerpo limpio \u00f3 utilizando capotes mov\u00edan por la plaza y sacaban los toros de las tablas y rincones dando espacio a los caballeros para enfrentar nuevamente los astifinos y esquivar sus embestidas al armonioso galope de sus bellos y habilidosos caballos.<br \/>\nHay testimonio de que luego estos caballeros eran acudidos tambi\u00e9n por \u201csobresalientes de espadas\u201d que luego se convirtieron en \u201cmatadores de toros\u201d, y que de alg\u00fan momento en la historia en adelante, eran quienes una vez terminaban los caballeros sus faenas de rejones y banderillas desde los caballos, proced\u00edan a finiquitar los animales, trapo, capotillo o muleta y espada en mano.<br \/>\nY es que el caballo que desde hace dos mil a\u00f1os o m\u00e1s, se cr\u00eda en las ricas tierras Ib\u00e9ricas es d\u00f3cil para la doma, \u00e1gil de movimientos, noble de car\u00e1cter, r\u00e1pido y fuerte en el arranque, bello en su estampa y elevado y gracioso en el accionar; especialmente, aquellos que tienen el toque de berberisco y de \u00e1rabe a flor de piel y que adem\u00e1s de sus hechuras y su presencia imponente poseen valor, mucho sentido y expresividad al lidiar con el ganado bravo que en aquellas tierras se cr\u00eda y se estila rejonear y con la garrocha acosar y derribar.<br \/>\nDocumentado est\u00e1 por escrito y en los dibujos del propio maestro Goya, que de las fiestas de caballeros hidalgos rejoneadores, resurgi\u00f3 la costumbre y tradici\u00f3n Ib\u00e9rica Mora, de la corrida toros en las plazas de armas de los pueblos. Documentado est\u00e1 tambi\u00e9n, que en las Espa\u00f1as, especialmente en Lusitania pero tambi\u00e9n en los otros territorios de la pen\u00ednsula Ib\u00e9rica, hubo una \u00e9poca de prohibici\u00f3n papal expresa del Rejoneo. Al respecto dice el cronista Rafael Flores Ramos en sus cr\u00f3nicas sobre los or\u00edgenes de la fiesta brava que:<br \/>\n\u201cA finales del siglo 15 un gran n\u00famero de Hidalgos utilizan las plazas de armas, ya no para lancear toros como pr\u00e1cticas guerreras, si no como pr\u00e1cticas de diversi\u00f3n y alarde de valent\u00edas, surgiendo as\u00ed las primeras corridas en las cuales se suscitaron numerosas muertes de caballeros e hidalgos, lo cual provoc\u00f3 que en 1567 el Papa P\u00edo Quinto prohibiera que se lancearan toros.\u201d Y continua el cronista Ib\u00e9rico&#8230; \u201cA pesar de que la prohibici\u00f3n papal fuera anulada posteriormente, lo cierto es que sin el incentivo de la guerra, la nobleza (en Espa\u00f1a) se empez\u00f3 a retirar de la pr\u00e1ctica del toreo a caballo, el cual declin\u00f3 hac\u00eda 1725, terminando por desaparecer y reapareciendo hasta el siglo 20 con el Rejoneador Militar Don Antonio Ca\u00f1ero\u201d. No as\u00ed en Lusitania y Andaluc\u00eda donde hay recuentos de la forma en que siempre entre los se\u00f1ores del campo se conservo y se perfecciono como tradici\u00f3n familiar este noble arte ecuestre.<br \/>\nEs precisamente de ese per\u00edodo de la prohibici\u00f3n Papal del que se desprende que la costumbre de torear en las plazas sea reclamada y mantenida por las gentes en lo sucesivo a manos de aquellos matadores y peones de brega que asist\u00edan a los Caballeros en Plaza. Es entonces del toreo a caballo o rejoneo y de su prohibici\u00f3n temporal observada en Espa\u00f1a, de donde surge y evoluciona el dif\u00edcil, profundo y complejo arte del toreo de a pie.<br \/>\nCuriosamente, se reporta que los nobles y caballeros de Lusitania o el Este de la pen\u00ednsula (hoy Portugal y Extremadura), hicieron caso omiso de la prohibici\u00f3n papal y contin\u00faan ininterrumpidamente en sus campos y sus aldeas la tradici\u00f3n de rejonear los toros en plaza. Testimonio de ello es el traje con casaca y tricornio a la Federica y toda la indumentaria de caballero y sus jacas propia del Siglo XVI, con que se visten para rejonear hasta la fecha los tradicionalistas caballeros Lusos que cuentan con condici\u00f3n de maestros y antig\u00fcedad, al haber recibido la alternativa o maestr\u00eda de manos de otro maestro ya consumado.<br \/>\nEsculcando un poco m\u00e1s sobre el origen del rejoneo en Espa\u00f1a, encontramos documentado en \u201cLa historia del toreo\u201d de Carlos Abella, al citar este \u00faltimo a Fernando G. de Bedoya que \u201caseg\u00farase por muchas personas autorizadas que los Romanos introdujeron a Espa\u00f1a (la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica) la afici\u00f3n al circo, como nos lo demuestran lis vestigios que a\u00fan se conservan en las m\u00e1s antiguas de nuestras poblaciones, entre las cuales Toledo, M\u00e9rida, Tarragona, Murviedro y otras.\u201d Y yo dir\u00eda que tambi\u00e9n Jerez de los Caballeros, y las milenarias C\u00f3rdoba y Granada, sin duda Nimes, Arles y las dem\u00e1s ciudades romanas en el Sur de Francia tambi\u00e9n. Y que all\u00ed sin duda coincidieron los hombres y sus caballos con las fieras que desde esas \u00e9pocas lanceaban en los campos los pueblos que all\u00ed criaban ganados.<br \/>\nAbella y otros autores nos hablan de que durante las ocupaciones de los godos, visigodos, alanos y otros las costumbres de las fiestas de los circos se perdieron, pero sin duda el manejo de caballos y toros sigui\u00f3 siendo parte esencial de la cultura del campo en el Sur y Sur Oeste de toda la pen\u00ednsula, y como se dijo estos guerreros del norte tambi\u00e9n cazaron y alancearon toros en las Espa\u00f1as como practica de caballer\u00eda para la guerra.<br \/>\nBedoya y la historia del toreo de Abella, documentan que la ocupaci\u00f3n \u00c1rabe volvi\u00f3 a introducir en la cultura la afici\u00f3n al circo pero argumenta este autor y Carlos Abella, en la historia del toreo, que fueron los Moros los que cambiaron las luchas entre gladiadores y de estos con fieras, por las pr\u00e1cticas de lidia de los toros en las cuales \u201cejercitaban su pujanza los primeros hombres de la nobleza musulmana.\u201d Dice el relato que la prueba est\u00e1 en los registros de las fiestas del siglo XV y luego en el reinado Abu-abdalla el Chico, \u00faltimo Califa de Granada despu\u00e9s de la lucha con los cristianos.<br \/>\nAparece luego en los recuentos hist\u00f3ricos la denominaci\u00f3n de: \u201cJuegos de Ca\u00f1as, Sortijas y fiestas de toros\u201d. As\u00ed se llamaban aquellas festividades que ten\u00edan lugar en la plaza de \u201cBib-rramble\u201d donde se luc\u00edan los Caballeros de diversas tribus Sarracenas alanceando toros bravos con su monta a la jineta con sus \u00e1giles cabalgaduras. Se explica que fue entonces cuando la nobleza castellana rival de aquellos moros, la que en su caracter\u00edstica galanter\u00eda, pronto emul\u00f3 los Sarracenos y rivaliz\u00f3 con ellos dedic\u00e1ndose a esta diversi\u00f3n como prueba de su arrojo y valent\u00eda. Se dice en muchas publicaciones que el primer caballero que se aventur\u00f3 en estas lides fue el propio Rodrigo D\u00edaz de Vivar \u2013 \u201cEl Cid Campeador\u201d. Carlos Abella presenta como evidencia de la etapa temprana del rejoneo de los nobles castellanos como tradici\u00f3n y de que ella qued\u00f3 reservada a la nobleza, los tradicionales Romances populares. Para mayor ilustraci\u00f3n, transcribo este aparte en que Abella cita una serie de romanceros:<br \/>\n\u201caquel \u201cGazul, &lt;el muy fuerte caballero de gran fama&gt;\u201d (Sarraceno); y el \u201cde Don Pedro de Salazar, &lt;de sobrenombre Naranja&gt;; el soneto de G\u00f3ngora dedicado al Marqu\u00e9s de Velada, &lt;herido de un toro que mat\u00f3 luego a cuchilladas&gt;; las d\u00e9cimas del mismo autor &lt;A don Gaspar de Aspeleta, a quien derrib\u00f3 un toro en unas fiestas&gt;; el romance de Gabriel Boc\u00e1ngel &lt;al Conde de Santillana, en una fiesta de toros que lidi\u00f3 valerosamente&gt;; el soneto de Quevedo &lt;al duque de Maqueda, en ocasi\u00f3n de no perder la silla en los grandes corcovos de su caballo, habiendo hecho buena suerte en el toro&gt;; y las magnificas octavas atribuidas a Pedro de Medina medinilla dedicadas a perpetuar &lt;la desgraciada y lastimosa muerte de don Diego de Toledo, hermano del duque de Alba&gt;\u201d.<br \/>\nArgumenta Abello, que fuera por voluntad, inter\u00e9s, osad\u00eda, por instinto de defensa o sobrevivencia, aquellos nobles que lanceaban los toros en las plazas, bien al ser derribados por el enemigo o por necesidad de consumar su triunfo al no poder dar cuenta de los bureles desde sus corceles, echaron pie a tierra en ocasiones dejando la lanza para matar con espada en mano, y fueron as\u00ed creando la costumbre de en veces tener que dar cuenta del toro desde el suelo, suerte luego emulada por aquellos que los asist\u00edan. Tambi\u00e9n destaca como ya se explic\u00f3, que a estas destrezas adoptadas por estos primeros nobles caballeros se sumaron las suertes con las capas de los mozos de los pueblos que como en la guerra luchaban a la par de sus se\u00f1ores. Y de all\u00ed es que nace la tauromaquia: unos de a caballo, los otros de a pie, bien fuesen los mismos caballeros o sus asistentes para protegerlos, ayudarlos o para demostrar sus habilidades, pero todos, compartiendo el mismo empe\u00f1o en demostrar su valent\u00eda, destreza y osad\u00eda.<br \/>\nSe origina pues en la pen\u00ednsula Iberica un nuevo arte en dos manifestaciones, una a caballo la otra de a pie, convirti\u00e9ndose en una afici\u00f3n en proceso de evoluci\u00f3n y decante que poco a poco se arraiga en cada pueblo y por ello es parte esencial de su cultura, y es nada m\u00e1s y nada menos que la representaci\u00f3n de la vida, y de la forma en que all\u00ed se vive y se muere bajo el cielo azul de las Espa\u00f1as; algo a lo que no en vano desde hace siglos se le llama y se seguir\u00e1 llamando \u201cLa fiesta nacional\u201d.<br \/>\nAbella al referirse con nombres propios al rejoneo en Espa\u00f1a, cita como Don Nicol\u00e1s Fern\u00e1ndez de Morat\u00edn en su publicaci\u00f3n \u201cFiesta antigua de toros en Madrid\u201d, donde hace un relato de c\u00f3mo el Cid \u201calance\u00f3\u201d (descabell\u00f3) con una lanza un toro en esta villa. Luego documenta que los Sarracenos como el gran \u201cGazul\u201d en C\u00f3rdoba lanceaban toros en las plazas dedicadas a sus practicas de caballer\u00eda, hecho que como se explic\u00f3, emularon los nobles castellanos, y cita tambi\u00e9n el autor reportes de c\u00f3mo laceaban los toros en las plazas los principales rejoneadores del los 1600: \u201cDon Pedro Salazar (De sobre nombre Naranja), del duque de Maqueda, el Conde de Villamor, luego el Marqu\u00e9s de Velada, don Gaspar de Aspaleta (el Admirante), el Conde de Cantillana y don Diego de Toledo\u201d. Figuran tambi\u00e9n en sus escritos de la historia del toreo que los nombres de los primeros mozos que al lado de estos caballeros cobraron fama, fueron: \u201cManuel Sanch\u00e9z, Chamorro, Ant\u00f3n, Bartolo y Chapado\u201d.<br \/>\nDestacan los relatos de Abella, las destrezas de los cortesanos del reinado de Don Carlos II, del invento de la espinillera por un caballerizo del rey llamado don Gregorio Gallo y de que fue en esta e \u00e9poca cuando mayor auge tubo la participaci\u00f3n de los nobles de la corte en celebraciones y festividades. Hace el autor referencia a un escrito de Quevedo sobre una actuaci\u00f3n en 1636, en el cual consta el arrojo como caballero en plaza del Conde Villamor; y a don Antonio de Moscoso duque de Maqueda lo describe como caballista de menor temple que el primero. (Curiosamente uno de los primeros recuentos sobre los inicios de la cr\u00edtica taurina y su gran valor hist\u00f3rico).<br \/>\nRegistra Abella que a estos los emulan luego otros caballeros haciendo un relato de donde actu\u00f3 don Juan Gaspar Alonso Enr\u00edquez Cabrera, d\u00e9cimo admirante de Castilla y sexto duque de Medina de Rioseco (tambi\u00e9n referido como Gaspar de Aspeleta) gentil hombre de la c\u00e1mara de Fernando IV y Carlos II, nacido en Madrid el 24 de Junio de 1625 y que tomo posesi\u00f3n de estado en 1674, disc\u00edpulo del gran humanista Tom\u00e1s Tamayo V\u00e1rgas y considerado el mejor rejoneador del momento, quien escribiera unas Reglas de torear que puso en pr\u00e1ctica como consejero de Carlos II. Seg\u00fan J.M. Cossio, el famoso caballero referido como Gaspar de Aspeleta se presento con \u00e9xito el 6 de Julio de 1648 en las fiestas en honor a San Juan Bautista, y reporta el tratadista escritos elogiosos que considera excesivos a este caballero de parte de: \u201cBoc\u00e1ngel, Cubillo de Arag\u00f3n, Moreto y Mattos Frogoso\u201d.<br \/>\nAbella transcribe elogiosos escritos dedicados al \u201cAdmirante\u201d, de Don Francisco Bernardo de Quir\u00f3n, del malague\u00f1o Ovando y Santar\u00e9n y de don Ventura de Vergara Salcedo, por su actuaci\u00f3n en el festejo conmemorativo del natalicio del pr\u00edncipe Felipe el Prospero en 1658 donde se cuenta que &lt;mato a cuchilladas un toro por un Golpe que le dio&gt;. Tambi\u00e9n reporta que ambos \u201cel Admirante y al Marques de Velada\u201d como rejoneadores siendo derribados de sus monturas dieron cuenta del toro a cuchilladas.<br \/>\nA Carlos II lo sucedi\u00f3 Felipe V quien abiertamente expres\u00f3 su disgusto por este tipo de fiestas, raz\u00f3n por la cual los nobles se dejaron de ellas, dando paso a que participaran en las mismas todas las clases sociales con lo cual ganaron mucha popularidad entonces las corridas de toros cuyo producido fue destinado por la corona a la beneficencia. Aparecen en ese momento aquellos j\u00f3venes virtuosos que empiezan a trasformar lo que antes era tan solo alarde de valor en destrezas que conforman diversas suertes. Y se presenta como el primer torero en matar toros cuerpo a cuerpo y el haber inventado la muleta a Francisco Romero, de Ronda \u2013 1726, fundador de una de las primeras dinast\u00edas de espadas, aparecen entonces las cuadrillas, una escuela de Ronda y otra Sevillana y toda una serie de suertes de cuarteos y recortes en los cuales se destaca el Navarro Licenciado de Falces Don Bernardo Alcalde de Merino quien act\u00faa seg\u00fan lo registra un aguafuerte de Goya en unas festividades en honor a la reina Marian Neoburg en 1733; se presentan saltos, garrochistas y dem\u00e1s habilidades que le dan gracia a la fiesta y alegr\u00eda al respetable, y as\u00ed prosigue la evoluci\u00f3n del toreo de a pie en Espa\u00f1a incluso en la \u00e9poca de Jos\u00e9 Bonaparte, quien manifiesta sus deseos de organizar corridas de toros en Madrid.<br \/>\nRecapitulando; de los recuentos de alancear toros y de las fiestas en los circos de \u00e9pocas romanas, se pasa a que caudillos moros y sarracenos retoman la tradici\u00f3n romana la hacer alarde de sus habilidades de guerra a la jineta lanceando toros en sus festividades y que la nobleza castellana los emule, llegando la costumbre a su pico en los 1600 para que sea en 1700 cuando desaparezca, al parecer, en la oficialidad de las fiestas de Espa\u00f1a el toreo a la Jineta, dando paso a una evoluci\u00f3n fan\u00e1tica del toreo de a pie que se hace popular a manos de figuras como el gran Joaqu\u00edn Rodr\u00edguez Costillares que se dice que naci\u00f3 en alg\u00fan momento entre el 1729 y 1746 y muri\u00f3 en Madrid en 1800 y su gran rival Pedro Romero quien de 1771 a 1799 matara m\u00e1s de cinco mil toros y le nombra el Rey en 1830 maestro de la escuela de tauromaquia de Sevilla. Es entonces cuando aparecen figuras como; Pepe Hillo que actuaba ya en 1801, Cuchar\u00e9s 1808 \u2013 1868, m\u00e1s tarde lagartijo y Frascuelo por los a\u00f1os 1870, Espartero y Guerrita en 1880, Machaquito y Mazzantini en 1900 para luego llegar la \u00e9poca de oro de Gaona, Joselito y Juan Belmonte que es precisamente cuando reaparece la popularidad del rejoneo en Espa\u00f1a a manos de Don Antonio Ca\u00f1ero y justo cuando se empieza a transformar la fiesta, y se inicia o empieza la tauromaquia art\u00edstica moderna o del siglo XX; m\u00e1s pl\u00e1stica, m\u00e1s humana y en la cual regresa el caballo como artista y protagonista de primera l\u00ednea junto al hombre del lado de la apuesta de la vida y no del sacrificio en la fiesta de los toros.<br \/>\n\u2026..<br \/>\nHablando con mi gran amigo y rejoneador Luso, Don Paulo Caetano, hombre que ha dedicado una vida al estudio de caballo y la equitaci\u00f3n en su tierra y en el viejo mundo, me comentaba c\u00f3mo, la costumbre de los caballeros de Lusitania y el sur y el oeste de las Espa\u00f1as de jugar con bureles correte\u00e1ndolos con sus cabalgaduras y de lancear los toros bravos a campo abierto se origina el tipo de caballo que estos usaron en estas pr\u00e1cticas. Este recuento, representa ni m\u00e1s ni menos que uno de los principales factores que determina todo lo que luego renace como arte ecuestre en la \u00e9poca en que surgen las \u201cReales Escuelas de Equitaci\u00f3n\u201d de las casas reales, a partir de N\u00e1poles (reinado entonces espa\u00f1ol), y desde all\u00ed la influencia de los padres de la equitaci\u00f3n posterior al renacimiento; siendo su principal embajador, maestro y difusor el 1er. Duque de \u201cNew Castle\u201d (Sr. William Cavendish 1592 &#8211; \u20201676) gestor mentor de muchas escuelas reales de equitaci\u00f3n en el norte de Europa y de las carreras de caballos en Inglaterra, costumbre a partir de la cual se instauran como disciplinas reguladas el \u201cSteeple-Chase\u201d (carreras r\u00e1pidas de larga distancia a campo abierto y en pistas desiguales y el \u201cTurf\u201d (carreras m\u00e1s cortas en pistas planas o con poca inclinaci\u00f3n) de donde evoluciona toda esta industria que se basa en el majestuoso caballo de Pura Sangre de Carreras o Pura Sangre Ingles.<br \/>\nDe la equitaci\u00f3n de guerra y el lacear y corretear los toros a campo abierto se pasa en Lusictania al Rejoneo como arte, y se le llama \u201cEl Arte de Marialva\u201d. Documentado est\u00e1 en toda la literatura disponible y lo destaca Caetano, que sin duda un poco m\u00e1s adelante en la historia, pero con tanta fuerza en Lusitania como la tubo \u201cNew Castel\u201d en Inglaterra y el resto de Europa, aparece en Portugal quien siempre ser\u00e1 recordado como el padre del rejoneo como arte: El \u201c4\u00ba. M\u00e1rquez de Marialva y 6\u00ba Conde de Cantanhede, Don Pedro Jos\u00e9 de Alc\u00e1ntara de Menezes Noronha Coutinho\u201d, quien vivi\u00f3 de 1713 a 1799.<br \/>\nFue \u201cMarialva\u201d, la persona que decant\u00f3 y formaliz\u00f3 \u201cel Rejone\u00f3 en Plaza como Arte\u201d y dej\u00f3 un hermoso testimonio de vida en ello siendo padre del tambi\u00e9n Caballero en Plaza y Rejoneador \u201cEl Conde dos Arcos\u201d, Don Manuel Jos\u00e9 de Noronha e Menezes, nacido en Lisboa, Santa Mar\u00eda dos Olivais el 3 de Juni\u00f3 de 1740 y que muriera a manos de un toro en Salvaterra de Magos en 1779 a los 39 a\u00f1os de edad.<br \/>\nMarcado est\u00e1 en los escritos consultados una tr\u00e1gica, triste y bella historia del padre (el viejo M\u00e1rquez de Marialva) que se venga del toro asesino d\u00e1ndole muerte a capa y espada despu\u00e9s de que aquel corneara su hijo (el Conde dos Arcos) quien lo rejoneaba en las fiestas en los predios de plaza de toros de la casa real de Salvaterra de Magos.<br \/>\nAl legendario 4\u00ba M\u00e1rquez de Marialva, se le acredita haber sido art\u00edfice y padre formal u oficial del arte ecuestre que hoy se conoce como Rejoneo a partir de la publicaci\u00f3n de su obra o tratado \u201cLuz da liberal e nobel arte da caballer\u00eda\u201d (1790), documento sobre el cual se edifica toda la apasionante y bella escuela del rejoneo Luso que hoy conserva como una de sus m\u00e1s aut\u00f3ctonas tradiciones culturales el pueblo Portugu\u00e9s y la cual ciertamente como lo asevera Caetano: \u201cSiempre ha servido de referente o fuente de origen a la equitaci\u00f3n cl\u00e1sica a trav\u00e9s de su evoluci\u00f3n en el tiempo\u201d.<br \/>\nDesde tiempos antiguos entonces la equitaci\u00f3n taurom\u00e1quica Lusa y sus formas tradicionales de arreglar o domar los caballos han sido el custodio de todo el acerbo renacentista y sus mejoras y modificaciones del cual se vale en la historia como fuente de origen y consulta todo lo que hoy se conoce como equitaci\u00f3n y doma cl\u00e1sica en cada una de sus modalidades. Principios estos que valga decirlo son la base elemental para la comprensi\u00f3n de la doma y de los fundamentos elementales comunes a todas t\u00e9cnicas especificas que conforman cada una de las esplendidas disciplinas ecuestres que existen en la actualidad.<br \/>\nLa pr\u00e1ctica del Arte del rejoneo ha sido sin\u00f3nimo de la condici\u00f3n noble como persona de aquellos que lo practican. Esto que parece trivial en un mundo moderno donde cualquiera puede con dinero pensar en adquirir cualquier condici\u00f3n, no lo es. Se trata de un arte que requiere la mejor de las condiciones humanas de parte de quien lo ejecuta, pues en el se reflejan completamente y de forma muy marcada, la personalidad y condici\u00f3n personal de quien lo ejecuta. El Arte del Rejoneo tradicionalmente ha sido practicado por personas que no solamente han pertenecido a la aristocracia si no que se han destacado dentro y fuera de ella por su se\u00f1or\u00edo, caballerosidad, car\u00e1cter, personalidad, nobleza en el sentido amplio y profundo de la acepci\u00f3n; y en general es una actividad en la que caballos, toros y la misma naturaleza dif\u00edcil y compleja de este arte, si se ejecuta bien, exigen del caballero lo mejor de si mismo.<br \/>\nEs el rejoneo una actividad que requiere lo mejor de seres humanos destacados y extraordinarios, capaces de interpretar tan dif\u00edcil tarea como la de conseguir convertir en arte se\u00f1orial y pl\u00e1stico la lucha entre un toro bravo con un caballero y sus cabalgaduras.<br \/>\nAlgunas pocas figuras, y es el caso a destacar de Pablo Hermoso de Mendoza Cant\u00f3n, tienen el gran merito de haber empezado sin el soporte de una tradici\u00f3n familiar de rejoneadores y sin haber pertenecido a una familia con tradici\u00f3n de rejoneo, sin ganader\u00eda propia de caballos y toros lo cual hace natural el desarrollo de las tradiciones familiares de Caballeros Rejoneadores. No obstante, al observar la realidad de vida y la vocaci\u00f3n natural de la vida de Pablo Hermoso, encontramos que naci\u00f3 acaballo dentro de su propia comunidad y fueron su desmedida afici\u00f3n y su habilidad innata de comunicaci\u00f3n con los caballos las que forjaron en la una gran condici\u00f3n humana aunada a la destacada dedicaci\u00f3n de su padre, su familia al caballo como actividad familiar. El ejemplo de laboriosidad de sus padres y su amor por la doma del caballo formaron en Pablo una personalidad especial, una curiosidad infinita de saberlo todo sobre los equinos, la equitaci\u00f3n y el mundo ecuestre, una sensibilidad humana y un car\u00e1cter definido que se manifiesta en la forma en que expresa su arte, que sin duda representa la descripci\u00f3n m\u00e1s vivida y noble de lo que es y debe ser un verdadero caballero rejoneador.<br \/>\nEn contraposici\u00f3n y si bien en la vida todas las aspiraciones son validas, da pena ver como en algunas partes salen hoy aspirantes a caballeros rejoneadores que, tengan \u00f3 no mucho dinero para malgastar, no cuentan con la formaci\u00f3n, la personalidad, los valores humanos, el car\u00e1cter y la disciplina que requiere este dif\u00edcil arte, propio de hombres nobles por su propia condici\u00f3n, acci\u00f3n, sacrificio.<br \/>\nEn otro escrito har\u00e9 el recuento hist\u00f3rico del Arte del Rejoneo a trav\u00e9s de los maestros que lo han ejecutado y las diversas escuelas y casi \u201ccuerdas\u201d, familias o ramales de rejoneadores que he conocido y que han marcado con sus caballos momentos importantes en la evoluci\u00f3n de este bello arte que hoy vuelve a cobrar importancia y tiene tres p\u00fablicos, uno eminentemente ecuestre, otro el taurino que es capaz de valorarlo y admirarlo (pues hay algunos taurinos que por un tema econ\u00f3mico y\/o de envidias art\u00edsticas o sociales lo reciente), y uno propio, que cada vez crece m\u00e1s a todo lo largo de los pa\u00edses donde se lidian corridas de toros y hasta en algunos Estados de la Uni\u00f3n Americana.<br \/>\nFin.<br \/>\nLGEV. Revisado Dic. 30 de 2020<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Historia del Rejoneo o el Arte de Torear a Caballo Por: Don Luis Guillermo Echeverri V\u00e9lez. (Caballero Rejoneador de Toros. Antig\u00fcedad del 21 de Octubre de 1979 y Presentaci\u00f3n en la Plaza de Toros de las Ventas de Madrid el 12 de Octubre de 1983). 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