{"id":3830,"date":"2020-10-01T21:54:16","date_gmt":"2020-10-01T21:54:16","guid":{"rendered":"http:\/\/nuevaimagencolombiana.com.co\/?p=3830"},"modified":"2020-10-01T21:54:16","modified_gmt":"2020-10-01T21:54:16","slug":"articulo-de-hugo-tovar-marroquin-sobre-sus-tios-guillermo-vargas-y-nohemi-tovar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuevaimagencolombiana.co\/index.php\/2020\/10\/01\/articulo-de-hugo-tovar-marroquin-sobre-sus-tios-guillermo-vargas-y-nohemi-tovar\/","title":{"rendered":"Art\u00edculo de Hugo Tovar Marroqu\u00edn sobre sus t\u00edos Guillermo Vargas y Nohem\u00ed Tovar."},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: 8pt;\"><strong>Nohem\u00ed Tovar y Guillermo Vargas.- <\/strong><\/span><\/p>\n<p>Hugo Tovar Marroqu\u00edn, escribi\u00f3 para la edici\u00f3n No. 15 de la revista Nueva Imagen Colombiana, el siguiente art\u00edculo sobre sus t\u00edos, el profesor Guillermo Vargas y su esposa Nohem\u00ed Tovar.<\/p>\n<p><strong>GUILLERMO Y NOHEM\u00cd<\/strong><\/p>\n<p><strong>Setenta y ocho a\u00f1os de amor verdadero.-<\/strong><\/p>\n<p><strong>Por Hugo Tovar Marroqu\u00edn.-<\/strong><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-medium wp-image-3835\" src=\"http:\/\/nuevaimagencolombiana.com.co\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Hugo-Tovar-Marroqu\u00edn-autor-del-art\u00edculo-225x300.jpg\" alt=\"\" width=\"225\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/nuevaimagencolombiana.co\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Hugo-Tovar-Marroqu\u00edn-autor-del-art\u00edculo-225x300.jpg 225w, https:\/\/nuevaimagencolombiana.co\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Hugo-Tovar-Marroqu\u00edn-autor-del-art\u00edculo.jpg 400w\" sizes=\"(max-width: 225px) 100vw, 225px\" \/><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 8pt;\"><strong>Hugo Tovar Marroqu\u00edn QEPD.<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Muchos pensar\u00e1n que aquella frase citada por Garc\u00eda M\u00e1rquez en varios de sus libros, perteneciente originalmente al poeta brasilero Vinicius de Moraes es, nada m\u00e1s, una de esas argucias de la est\u00e9tica solo posibles en el universo de la ficci\u00f3n: <em>\u201cEl amor es eterno mientras dura\u201d.<\/em> Resulta que no. Esta met\u00e1fora de un amor anclado en el periplo vital con visos de eternidad, bien puede traspasar los linderos de la f\u00e1bula novelesca e insertarse, para sorpresa y alegr\u00eda de muchos, en relaciones terrenales que de tan ins\u00f3litas se nos antojan de otro mundo.<\/p>\n<p><strong>Cartas de amor<\/strong><\/p>\n<p><em>\u201cSin que acaso lo pensaras, has hecho feliz a un hombre que habitaba en medio de la soledad y la tristeza. Ya mi coraz\u00f3n se hab\u00eda resignado a la idea de llevar a la memoria, como recuerdos perennes, tu nombre y tu imagen adorada. Pero tu coraz\u00f3n, tu noble y puro coraz\u00f3n, ha devuelto al m\u00edo la ilusi\u00f3n de tenerte alg\u00fan d\u00eda a mi lado para siempre\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Con estas palabras, el joven Guillermo Vargas Cabrera, sumido entonces en tribulaciones y amarguras, empezaba una carta escrita el 17 de julio de 1937, dirigida con sin igual ternura a quien ser\u00eda el \u00fanico amor de su vida: la hermosa joven Nohem\u00ed Tovar Andrade. <em>\u201c\u00c1ngel m\u00edo\u201d,<\/em> dec\u00eda \u00e9l a su amada en una carta de 1941, <em>\u201cmientras recibo los abrazos y los besos que me traer\u00e1n tu carta, acepta los m\u00edos, ya que t\u00fa eres la \u00fanica due\u00f1a de ellos\u201d.<\/em><\/p>\n<p><strong>Ante el Altar<\/strong><\/p>\n<p>En la madrugada del 2 de enero de 1943, en la parroquia de la Sant\u00edsima Trinidad del municipio de Tello, parados ante el altar de la nave central, luego de haber atravesado un camino de radiantes claveles, Guillermo y Nohem\u00ed jurar\u00edan jam\u00e1s terminar, con voz firme y segura, un romance que hoy, 78 a\u00f1os despu\u00e9s, es tan intenso y pr\u00edstino como el que se abri\u00f3 al mundo aquel d\u00eda ya remoto de julio de 1937.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-medium wp-image-3832\" src=\"http:\/\/nuevaimagencolombiana.com.co\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/GUILLERMO-VARGAS-Y-NOHEM\u00cd-TOVAR-224x300.jpg\" alt=\"\" width=\"224\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/nuevaimagencolombiana.co\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/GUILLERMO-VARGAS-Y-NOHEM\u00cd-TOVAR-224x300.jpg 224w, https:\/\/nuevaimagencolombiana.co\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/GUILLERMO-VARGAS-Y-NOHEM\u00cd-TOVAR-768x1029.jpg 768w, https:\/\/nuevaimagencolombiana.co\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/GUILLERMO-VARGAS-Y-NOHEM\u00cd-TOVAR-765x1024.jpg 765w, https:\/\/nuevaimagencolombiana.co\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/GUILLERMO-VARGAS-Y-NOHEM\u00cd-TOVAR.jpg 1529w\" sizes=\"(max-width: 224px) 100vw, 224px\" \/><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 8pt;\"><strong>Guillermo y Nohemi, a\u00fan est\u00e1n vivos, ambos con m\u00e1s de 100 a\u00f1os de edad.\u00a0<\/strong><\/span><\/p>\n<p><strong>Contraste<\/strong><\/p>\n<p>Don Guillermo es un hombre recio de car\u00e1cter, de temperamento fuerte, severo en ocasiones, duro ante la adversidad, fr\u00edo si se quiere. Por fortuna, que la humanidad sepa, la frialdad no es indirectamente proporcional al disfrute privado e intenso del amor. Ella, por el contrario, pertenece a la estirpe de las mujeres de sonrisa indeleble, con una ternura a flor de piel, perenne, comprensiva, madre encantadora y excepcional.<\/p>\n<p><strong>Manos y lira<\/strong><\/p>\n<p>No hay duda de que llegaron al mundo para ser manos y lira, letra y melod\u00eda, amor y deseo, Ulises y Pen\u00e9lope. Como afirmaba el escritor irland\u00e9s Oscar Wilde, hay ocasiones en que es la literatura la que termina imitando al arte, como ocurre en este caso. Ella para \u00e9l y \u00e9l para ella, como si se tratara nada m\u00e1s que de la letra de un rom\u00e1ntico bolero bailado junto a las susurrantes olas, al lado de las batientes palmeras.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-medium wp-image-3833\" src=\"http:\/\/nuevaimagencolombiana.com.co\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/25095_391872966640_6112482_n-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/nuevaimagencolombiana.co\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/25095_391872966640_6112482_n-300x225.jpg 300w, https:\/\/nuevaimagencolombiana.co\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/25095_391872966640_6112482_n.jpg 720w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 8pt;\"><strong>Nohem\u00ed y Guillermo, con su hija Julieta Vargasy su esposo Carlos Osorio, adem\u00e1s de su nieto Enrique Sandino.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><strong>Hijos del amor<\/strong><\/p>\n<p>Como la brisa seductora y vivificante nacida de una roca. As\u00ed han llegado, ella, con sus 96 a\u00f1os, y \u00e9l, con 98, a la cumbre de un amor que, sin la m\u00e1s m\u00ednima fisura, ha resistido el infortunio y compartido la felicidad. De esa uni\u00f3n, quiz\u00e1s la m\u00e1s cercana a lo sublime, nacieron Guillermo, Nohem\u00ed o <em>La Nena<\/em> \u2015una preciosa porcelana de ternura que muri\u00f3 tr\u00e1gicamente en 1969\u2015; Flavio, Elsa, Nohora, Alberto, Julieta, \u00c1ngela, Melba, Mario y H\u00e9ctor.<\/p>\n<p><strong>Institutores<\/strong><\/p>\n<p>En otra de las ingeniosas frases de nuestro Nobel, esta vez al inicio de su pieza teatral en un solo acto, titulada <em>Diatriba de amor contra un hombre sentado<\/em>, la mujer que lanza su atroz mon\u00f3logo le dice a un in\u00fatil marido sentado en una silla mecedora: <em>\u201cNada se parece tanto al infierno como un matrimonio feliz\u201d.<\/em> Otra vez, lo cual prueba la caracter\u00edstica de que su amor es extraterrenal, la relaci\u00f3n de Guillermo y Nohem\u00ed confirma la excepci\u00f3n a la regla. Se conocieron siendo institutores, como entonces se les llamaba a los maestros, ella en Guadalupe y \u00e9l en Altamira. Se enviaban sendas y frecuentes cartas, plagadas de gui\u00f1os de amor y besos, y \u00e9l hablaba en \u00e9stas de <em>\u201cfatal despedida\u201d<\/em> cada vez que deb\u00edan dirigirse a sus municipios, como si su amor estuviera luchando contra monstruos antediluvianos.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-medium wp-image-3834\" src=\"http:\/\/nuevaimagencolombiana.com.co\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Con-el-Presidente-Misael-Pastrana-Borrero-300x240.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"240\" srcset=\"https:\/\/nuevaimagencolombiana.co\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Con-el-Presidente-Misael-Pastrana-Borrero-300x240.jpg 300w, https:\/\/nuevaimagencolombiana.co\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Con-el-Presidente-Misael-Pastrana-Borrero.jpg 500w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 8pt;\"><strong>Fue condecorado como educador por el presidente Misael Pastrana Borrero.\u00a0<\/strong><\/span><\/p>\n<p><strong>El Colegio<\/strong><\/p>\n<p>Consumada la relaci\u00f3n para siempre, seguros de que en adelante cada misi\u00f3n los sorprender\u00eda con el \u00e1nimo siempre vigente de acompa\u00f1arse en las buenas y en las malas, entre las bregas consuetudinarias de la vida fundaron, a mediados del siglo pasado, el Instituto Bol\u00edvar. Por ese entonces la educaci\u00f3n cumpl\u00eda un papel primordial en lo que llegar\u00edan a ser las personas, por lo cual ponerse al frente de una instituci\u00f3n de estas caracter\u00edsticas demandaba no solo un car\u00e1cter acorde con el reto del oficio, recto e indeclinable, sino una vigorosa y enhiesta actitud moral, lo cual le sobraba a los dos.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-medium wp-image-3836\" src=\"http:\/\/nuevaimagencolombiana.com.co\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Banda-de-Guerra-del-Instituto-Bol\u00edvar-en-los-a\u00f1os-sesentas1-300x240.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"240\" srcset=\"https:\/\/nuevaimagencolombiana.co\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Banda-de-Guerra-del-Instituto-Bol\u00edvar-en-los-a\u00f1os-sesentas1-300x240.jpg 300w, https:\/\/nuevaimagencolombiana.co\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Banda-de-Guerra-del-Instituto-Bol\u00edvar-en-los-a\u00f1os-sesentas1.jpg 500w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 8pt;\"><strong>Banda del Istituto Bol\u00edvar de Neiva en los a\u00f1os sesentas.\u00a0<\/strong><\/span><\/p>\n<p><strong>Educador<\/strong><\/p>\n<p>Don Guillermo ten\u00eda para entonces un historial irreprochable como educador, maestro de los de verdad de muchas generaciones, entre las cuales se hab\u00eda ganado ese respeto venerable emanado del buen ejemplo y una seriedad y pulcritud que sin renunciar a la cordialidad enarbola los principios del rigor y el compromiso. Pese a las m\u00faltiples arremetidas de la clase dirigente, tan dada a las lisonjas con la inteligencia, nunca quiso aceptar la Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n. Para \u00e9l, m\u00e1s all\u00e1 de la fidelidad a las instituciones, estaba la lealtad con sus principios b\u00e1sicos del bien obrar y el bien servir, circunstancias solo viables si se ten\u00edan las riendas completas de tan brioso alaz\u00e1n. As\u00ed que prefiri\u00f3 seguir al frente de sus proyectos centrales: el colegio y el amor irrestricto de Nohem\u00ed.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-medium wp-image-3837\" src=\"http:\/\/nuevaimagencolombiana.com.co\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/En-esta-foto-de-la-\u00e9poca-se-aprecia-la-disciplina-y-pulcritud-de-los-alumnos-del-Instituto-Bol\u00edvar-inculcada-por-su-Rector-300x240.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"240\" srcset=\"https:\/\/nuevaimagencolombiana.co\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/En-esta-foto-de-la-\u00e9poca-se-aprecia-la-disciplina-y-pulcritud-de-los-alumnos-del-Instituto-Bol\u00edvar-inculcada-por-su-Rector-300x240.jpg 300w, https:\/\/nuevaimagencolombiana.co\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/En-esta-foto-de-la-\u00e9poca-se-aprecia-la-disciplina-y-pulcritud-de-los-alumnos-del-Instituto-Bol\u00edvar-inculcada-por-su-Rector.jpg 500w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 8pt;\">Disciplina y pulcritud de los estudiantes del Instituto Bol\u00edvar.\u00a0<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong>Sentimientos irredimibles<\/strong><\/p>\n<p>Pese a su aparente rudeza, a la aspereza de unas manos rudas para tomar las bridas de la dura existencia, cada vez que Guillermo miraba a Nohem\u00ed, sus ojos volv\u00edan a ser los de ese joven apabullado por los sentimientos irredimibles del amor reci\u00e9n descubierto. Como en una novela francesa del siglo XIX, cada uno viv\u00eda para el otro, cada uno hac\u00eda lo posible, lo imposible, para que su pareja sintiera a diario que ese amor estaba m\u00e1s vivo que nunca, tan fresco como esas plantas acariciadas por el roc\u00edo en una ma\u00f1ana por dem\u00e1s fresca.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-medium wp-image-3838\" src=\"http:\/\/nuevaimagencolombiana.com.co\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/76703_499016610238_5555278_n-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/nuevaimagencolombiana.co\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/76703_499016610238_5555278_n-300x225.jpg 300w, https:\/\/nuevaimagencolombiana.co\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/76703_499016610238_5555278_n.jpg 720w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 8pt;\"><strong>Amor para siempre.\u00a0<\/strong><\/span><\/p>\n<p><strong>Amor sobre todas las cosas<\/strong><\/p>\n<p>Jam\u00e1s se sintieron asaltados por esa suerte de sopor cansino que suele frecuentar a las parejas, ni por esas acuciosas batallas en las que otras naufragan a la primera oportunidad. Todo lo contrario. Siempre estuvieron exultantes, plet\u00f3ricos de dicha, con la sonrisa suspicaz y el abrazo c\u00f3mplice de quienes saben que el mejor ant\u00eddoto para vencer las vicisitudes y alcanzar del todo la felicidad es mirar a diario, siempre con los ojos y la memoria puestos en el primer d\u00eda, el rostro de esa persona a la que amamos por sobre todas las cosas.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-medium wp-image-3839\" src=\"http:\/\/nuevaimagencolombiana.com.co\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Don-Guillermo-Vargas-en-la-\u00e9poca-que-funcion\u00f3-el-Instituto-Bol\u00edvar-240x300.jpg\" alt=\"\" width=\"240\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/nuevaimagencolombiana.co\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Don-Guillermo-Vargas-en-la-\u00e9poca-que-funcion\u00f3-el-Instituto-Bol\u00edvar-240x300.jpg 240w, https:\/\/nuevaimagencolombiana.co\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Don-Guillermo-Vargas-en-la-\u00e9poca-que-funcion\u00f3-el-Instituto-Bol\u00edvar.jpg 400w\" sizes=\"(max-width: 240px) 100vw, 240px\" \/><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 8pt;\"><strong>El profesor Vargas en los a\u00f1os sesentas.\u00a0<\/strong><\/span><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-medium wp-image-3840\" src=\"http:\/\/nuevaimagencolombiana.com.co\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/A-su-edad-sigue-siendo-un-buen-lector.-e1601589150621-169x300.jpg\" alt=\"\" width=\"169\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/nuevaimagencolombiana.co\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/A-su-edad-sigue-siendo-un-buen-lector.-e1601589150621-169x300.jpg 169w, https:\/\/nuevaimagencolombiana.co\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/A-su-edad-sigue-siendo-un-buen-lector.-e1601589150621-768x1365.jpg 768w, https:\/\/nuevaimagencolombiana.co\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/A-su-edad-sigue-siendo-un-buen-lector.-e1601589150621-576x1024.jpg 576w\" sizes=\"(max-width: 169px) 100vw, 169px\" \/><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 8pt;\"><strong>Hasta hace poco le\u00eda a diario el peri\u00f3dico.\u00a0<\/strong><\/span><\/p>\n<p><strong>Cada d\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Y as\u00ed cruzaron por la vida, de la mano, muchas veces entrelazados en un abrazo casi eterno, en el que su respiraci\u00f3n se hac\u00eda una sola, cada uno concentrado en el otro, fija la mirada en un destino com\u00fan iniciado aquella ya lejana fecha de 1937 entre esa picaz\u00f3n agridulce que envuelve el cuerpo cuando nos asomamos por primera vez al m\u00e1s invencible y longevo de los sentimientos. Si uno los ve\u00eda daba la impresi\u00f3n, y otra vez ellos venciendo a la carrasposa vida, de marchar en sentido contrario. Iban por la existencia no solo am\u00e1ndose, lo cual ya es mucho decir, sino am\u00e1ndose cada d\u00eda un poco m\u00e1s, arrop\u00e1ndose en la emoci\u00f3n de despertar cada d\u00eda junto al ser por el que hemos dado todo.<\/p>\n<p><strong>So\u00f1ando el mismo sue\u00f1o<\/strong><\/p>\n<p>Por eso hoy, como si estuvi\u00e9ramos anonadados frente a un buc\u00f3lico pasaje de una de las novelas del vizconde de Chateaubriand, los vemos ya ancianos, tan pulcros y enteros como siempre nos acostumbraron, a\u00fan con los ojos vivaces, bien en Neiva, bien en cualquier otro lugar, durmiendo en la misma cama, arropados bajo la misma frazada, posiblemente so\u00f1ando el mismo sue\u00f1o dulce y apacible de dos seres para quienes el mejor regalo de la vida fue conocer a aquel que duerme a su lado.<\/p>\n<p><strong>Vida mejor que la literatura<\/strong><\/p>\n<p>Es probable, y por fortuna habremos vivido para contarlo, que alg\u00fan d\u00eda la literatura nos sorprenda con la historia de dos seres maravillosos que no se cansaron de amarse y que vivieron tan, pero tan felices, que nos parecer\u00e1 una historia por dem\u00e1s inveros\u00edmil. Y nosotros, orgullosos, con la envidia que solo propician los amores de verdad, diremos: <em>\u201cCarajo, c\u00f3mo se parece esa novela a la historia de Guillermo y Nohem\u00ed\u201d.<\/em> Una vez m\u00e1s la vida ser\u00e1 mejor que la literatura.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nohem\u00ed Tovar y Guillermo Vargas.- Hugo Tovar Marroqu\u00edn, escribi\u00f3 para la edici\u00f3n No. 15 de la revista Nueva Imagen Colombiana, el siguiente art\u00edculo sobre sus t\u00edos, el profesor Guillermo Vargas y su esposa Nohem\u00ed Tovar. GUILLERMO Y NOHEM\u00cd Setenta y ocho a\u00f1os de amor verdadero.- Por Hugo Tovar Marroqu\u00edn.- Hugo Tovar Marroqu\u00edn QEPD. 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